Cada parto en mi opinión es único e incomparable, les cuento un poquito de mi proceso de ‘parto’ para lograr traer al mundo la bendición mas hermosa, mi hija “Luciana”.

Al momento de saber que estaba embarazada uno de mis grandes miedos era el dolor que podía llegar a sentir en el parto, teniendo en cuenta que ese dolor se vale por el AMOR que le tienes a esa personita que creció dentro de ti durante 9 meses.

Yo me prepare para este gran evento, hice un ‘plan de parto’, yo quería un parto natural, sin anestesia y con una Doula que apoyara mi proceso; qué es una Doula, es una profesional capacitada en el parto, que proporciona apoyo emocional, físico y educativo a una madre que está esperando. Su propósito es ayudar a las mujeres a tener una experiencia de parto seguro, memorable y empoderando. (espero contar con ella en mi próximo parto, si DIOS quiere).

Eso era lo que yo quería, pero mi parto terminó en cesárea de emergencia, inducido, con anestesia ( de más) y sin la ayuda de la Doula porque el doctor que me ayudo en mi proceso de embarazo no trabajaba con ellas, fue una experiencia muy difícil, fuerte y dolorosa, pero a la vez la MEJOR experiencia sin duda alguna que he tenido en mi vida.

Me inducierón el parto un sábado 10 de Noviembre del 2018, empeze con un medicamento para que empezara a dilatarme y mi dilatación seguía en 2 y tenía que llegar a (10) , tuve una noche digamos que no muy buena, en la mañana del día siguiente mi dilatación seguía igual 2 cm, llega el Doctor y me rompe la fuente a las 12:00 pm.

En ese momento sentía un dolor inexplicable y fue allí cuando todo se me empezó a complicar, dos horas después me comienzan las contracciones, trate de aguantarlas lo mas que pude hasta que tuve que pedir la anestesia epidural (le tenia pánico por comentarios que había escuchado) y al contrario yo creo que a mi fue lo que me ayudó a volver a mi paz y seguir conectada con mi bebe que ya estaba a hora de conocerla.

Lamentablemente como dure mucho con la fuente rota ocasionó que me diera una infección,  la calentura empezó, me desconecte por completo, me sentía en el limbo, en una película donde solo veía a gente pasar y platicar.

Llega el Doctor a las 8:00 pm y me dice que nos tenemos que ir a cesárea de emergencia, que la calentura podía afectar el parto y que Luciana venia con el cordón enredado, fue un momento difícil y fuerte porque te das cuenta que por más planes que tengas en mente para tu parto es difícil que te salga como tu lo deseaste, bueno al menos ese fue mi caso, y lo comparto por que estoy segura que algunas mujeres se pueden sentir identificadas con su plan de parto no deseado.

Llegamos al quirófano junto con mi esposo que estuvo conmigo en todo momento y empece a sentir nervios, emoción , felicidad , todo lo pasado se me borro y pensaba que en unos minutos conoceríamos a nuestro grande AMOR Luciana, todo paso muy rápido, me prepararon y creo yo que en menos de 10 minutos escuchamos ese llanto angelical y fue cuando sentí que la bendición mas grande ya había salido al mundo.

Al momento de verla no me la podía creer, es un sentimiento único e irrepetible, una emoción única, realmente el sentimiento mas HERMOSO del mundo, quizá no todo salió como yo quería, pero lo que me queda claro es que así tenía que ser , por que los planes de Dios sí son perfectos y estoy infinitamente agradecida con cada uno de los que fueron parte de este proceso tan especial.

Gracias a ellos Luciana y Yo, estamos hoy en dia perfectas con una super salud  para seguir disfrutando este hermoso regalo que Dios nos dio, la vida.

 

GRACIAS,GRACIAS,GRACIAS.