El embarazo es otra maravillosa etapa de la vida la cual, como todas es único e incomparable, día con día logra sacar lo mejor de cada persona, es un cambio único,  tanto físico como mental, yo creo que ninguna mujer puede comparar lo que está viviendo, no podremos tener exactamente los mismos cambios, pero sí sentir una hermandad, porque somos únicas e irrepetibles, somos las que parimos y las que traemos vida a este mundo  y debemos sentir y saber que no estamos solas en este camino.

Que la mayoría de las mujeres tenemos la bendición de vivir un embarazo, pasamos por cambios físicos como el peso, la panza, que las estrías, la fatiga, las hormonas como sube y bajas, pero somos guerreras y podemos con eso y mas!

Es cuestión de estar conscientes que es una etapa que se vive una vez en la vida, porque, con cada hijo, creo yo, que es muy diferente, con el simple hecho de saber que tenemos una vida dentro de nosotras basta para estar más que agradecidas con este regalo.

En mi caso tuve la fortuna de tener un embarazo en el cual estuve consiente de cada momento que tenía entre yo y Luciana cuando estaba en mi panza, aunque aún no naciera, tranquila, en paz, una conexión con mi ser.

Fue para mi un crecimiento tanto emocional como físico, crecimiento presente en mis cambios, en el desarrollo de ahora mi hija Luciana. Mis ultrasonidos gracias a dios siempre fueron puras bendiciones y siempre acompañada de mi mano derecha, que en mi opinión creo que es muy importante hacer parte a tu pareja de todo esto, porque somos las mujeres las que cargamos como canguros, las que parimos, pero el hombre tiene la misma responsabilidad.

 

El estar presente del crecimiento, y que se convierta en algo de DOS,  es muy padre saber y sentir ese gran apoyo de parte de tu pareja.